Colmenar de Montemayor pone en valor su Corral de Concejo

1/04/2015 Hace unas semanas el Ayuntamiento de Colmenar de Montemayor concluía la primera fase de los trabajos de recuperación y mejora de uno de los recintos históricos más importantes de la localidad : el Corral de Concejo.
Los trabajos realizados en el recinto han consistido en la limpieza de maleza, apisonado del terreno y reubicación de piezas existentes en el lugar, como el potro de herrar, al que se ha intentado dar su aspecto original.

A pesar del mal estado en que se encontraba el Corral en estos momentos se puede considerar como un elemento más recuperado para la localidad que, en principio, tendrá continuidad con otras mejoras para dotarlo de un destino social.
El Corral de Concejo
Era común a todos los pueblos de la zona el disponer de un “corral” municipal y comunitario que servía para diferentes usos ganaderos.
Allí se llevaban, por ejemplo, las bestias que se habían encontrado extraviadas en los montes, generalmente llevadas allí por el “montero”.
En ocasiones, era un recinto en el que se guardaban animales, incluyendo aves, cabras y ganado mayor, para el abastecimiento ocasional de la población en caso de necesidad (entiéndase en su más amplio término). Incluso llegó a veces a convertirse en centro de “requisamiento”: cuando un animal era cazado “in fraganti” comiendo los pastos del vecino era llevado hasta el Corral de Concejo donde su amo podía recuperarlo previo pago de la multa correspondiente. En Colmenar, como hemos comentado, además era el lugar donde los herreros “calzaban” a las reses y caballerías.
 Siendo uno de los lugares más importantes de los viejos “concejos”, las Ordenanzas municipales tendían a regir con la mayor escrupulosidad sus formas y equipamiento. Las Ordenanzas de la Ciudad de Plasencia (fronteriza con la Comarca de Béjar) estipulaban que los corrales de la ciudad “han de tener buenas puertas y umbrales de dos palmos y medio y que las paredes se alcen de piedras, cal y canto”